En
otros modelos
continentales, por ejemplo en los de habla inglesa, se usa Australia (continente) en lugar de Oceanía, pero en este caso
su definición no incluye las islas del Pacífico.
El término Oceanía cubre una
región macrogeográfica situada entre Asia y América,
con Australia continental como la masa principal del continente, seguida por
los mucho menores y cercanas islas de Nueva Guinea, Tasmania y Nueva Zelanda, a
las que se suman unas 25 000 pequeñas islas dispersas en el Pacífico. El
nombre de «Oceanía» se utiliza porque, a diferencia de los otros continentes,
éste se compone principalmente del Océano Pacífico y
los diversos mares adyacentes.
Los
territorios de Oceanía se extienden desde el sureste de Asia por el Océano Pacífico hacia América. Con su extensión de
9 008 458 km² es
el continente más pequeño del mundo. Está bañada por los océanos Índico,
Glaciar Antártico y Pacífico, y separada de Asia por los mares de Timor y de
Arafura, con un total de 25 760 km de costas. El clima es fuertemente
influenciado por corrientes oceánicas, incluyendo El Niño, el cual causa
sequías periódicas, y el sistema estacional tropical de baja presión, que
produce ciclones en el norte de Australia.
La
región desértica o semiárida es la de mayor extensión: un 40% de su territorio
está cubierto por dunas de arena. Oceanía es el continente más seco, más plano,
con los terrenos de mayor antigüedad y los menos fértiles. Curiosamente, la
montaña más alta del país, el Pico Mawson (2745 m), no se halla en la
propia isla de Australia, sino que se encuentra en la pequeña isla Heard,
en el océano Índico meridional.
El Monte Kosciuszko,
con 2228 m, es la principal elevación de la isla de Australia.

